"Terminando
la carrera en victoria"
El fin de
todo discurso oído es este: Teme a Dios y guarda
sus mandamientos; Porque esto es el todo del hombre. Porque
Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda
cosa encubierta, sea buena o sea mala. De manera que cada
uno de nosotros dará a Dios cuenta de si. No que
lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo,
por ver si logro asir, aquello para lo cual fui también
asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo
haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente
lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que
esta adelante. Prosigo a la meta, al premio del supremo
llamamiento de Dios en Cristo Jesús. Por lo cual
os decimos esto en palabras del Señor: Que nosotros
que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor,
no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor
mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con
trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos
en Cristo resucitaran primero. Luego nosotros los que vivimos,
los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente
con ellos en las nubes para recibir al Señor en el
aire y así estaremos siempre con el Señor.
Por tanto alentaos los unos a los otros con estas palabras.
He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo,
para recompensar a cada uno según sea su obra. Así
que hermanos, míos amados, estad firmes y constantes,
creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo
que nuestro trabajo en el Señor no es en vano. CRISTO
VIENE PRONTO.